domingo, 12 de julio de 2009

Del pragmatismo del PNV...

Reconozco que siempre he sido un gran crítico con el pragmatismo que el PNV ha mostrado en multitud de ocasiones cuando lo que había en juego era una estrategia de País. Los últimos casos más llamativos se refieren a todo lo que aconteció en relación al nuevo Estatuto Político de Euskadi y a la propuesta de consulta popular (no Referéndum, como algunos leguleyos han intentado machaconamente hacernos creer..), donde PNV renuncia a una estrategia dirigida a produndizar en el derecho a decidir de los vacos y a una aplicación moderna del principio democrático por un puñado de votos en las elecciones del 1 de Marzo. Y digo el PNV y no Ibarretxe, quien tuvo que luchar contra viento y marea fundamentalmente dentro de su partido.

Dicho esto, debo reconocer que la estrategia de ofrecer un pacto de estabilidad al PSE con la que ahora está cayendo tanto en Lakua como en la Diputación de Araba, es un acto de inteligencia política. Por una parte, porque le sitúa el PSOE en una situación muy complicada en el seguimiento del pacto anti natura PP-PSOE. En segunda lugar, porque rompe el argumento de Patxi Lopez relacionado con la necesaria unidad de los partidos para apostar por la estabilidad en época de crisis, de forma que a partir de ahora, unidad también es no romper un gobierno (como el de Araba) legítimamente elegido y que está funcionando perfectamente muy a pesar del PP de Alonso y Oyarzabal. En tercer lugar, porque quedan 4 años de larga legislatura y corresponde actuar conforme a la teoría del palo y la zanahoria. No es posible estar cuatro año solamente con el palo, eso sería una estrategia suicida.

Por eso, en este post me parece interesante aplaudir la estrategia del PNV en esta materia, arrinconando al PSOE y obligándole a demostrar hasta donde llega la lealtad que le debe al Sr. Besugoiti por el pacto anti-natura firmado. A su vez, el pragmatismo también debe modularse y cuando "toca" apostar por una estrategia de país hagámoslo también. Así entendía la política José Antonio Aguirre por mucho que gente como Ludger Mees y compañía digan lo contrario...

1 comentario:

  1. Yo siempre he sido partidario de pragmatismo institucional y marcar el paso desde el partido. Arzalluz lo bordaba, pero llegó el comandante JJ y mandó a parar. Ibarretxe tuvo que hacer los dos papeles desde el GV con el consiguiente desgaste de Vocento y Prisa, jaleado por Imaz en muchas ocasiones.

    Desde entonces así nos va.

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