martes, 14 de julio de 2009

De como "demonizar" a Zabalgarbi...

Estamos acostumbrados a que las noticias relativas al medio ambiente solo sean noticia cuando ocurre algún tipo de desastre, impacto o daño con repercusiones de gran calibre (Prestige, incendios anuales, vertidos en ríos...etc). Habitualmente lo que genera la noticia es el daño producido y el régimen de responsabilidades derivado del mismo. En el caso de Zabalgarbi, el impacto producido (mínimo para cualquiera que conozca la legislación ambiental y su régimen sancionador) queda minimizado por el puro interés político y empresarial.





Zabalgarbi dispone de un accionariado público-privado (GV, DFB, Mancomunidad Margen Izquierda, Sener y FCC) cuya composición es parte de la problemática generada en relación a la planta. El limitado control público de las actuaciones de Zabalgarbi ha llevado a replantear un nuevo modelo de gestión basado en una tutela pública que, bjo mi punto de vista, no tiene sentido una vez se cumplen los principios de la planificación de residuos desarrollada por la propia Diputación.

En los últimos tiempos Zabalgarbi ha sido objeto de una crítica polítia excesiva. Primero fue el despido del Director Financiero y del Presidente de la empresa, por motivos puramente electoralistas. Y digo electoralistas porque conocido el contenido y clausulas de los fondos de inversión adquiridos y afectados por el caso Madoff, más le hubiera valido a la Diputación y a resto de entidades que conforma el consejo de administración, exigir responsabilidad al banco Santander y al analista financiero que vendio dicho paquete de inversión. Pero como siempre y más en época electoral los cabezas de turco fueron las personas más debiles en ese momento, el Director Financiero y el Presidente de la entidad.

En segundo lugar, aparece el PP (interesado en sacar tajada de este tema, en la medida en que es el único gran partido que está al margen de los órganos de dirección de esta sociedad) quien aparece con unas fotos (al buen estilo interviu) que hablan de unas posibles filtraciones de los emplazamientos de almacenamiento de residuos.

En la actividad de cualquier organización dedicada a la gestión de residuos se producen riesgos que pueden generan daños sobre el medio ambiente o la salud humana. A pesar de ello, el daño producido en este caso es lo que tecnicamente un daño subsanable sin apenas dañar el entorno y evidentemente sin afección a las salud de las personas. El problema, una vez más, es exclusivamente que hay partidos políticos que quieren sacar tajada de estas actuaciones.


Cualquiera que conozca la actividad desarrollada por Zabalgarbi en los últimos años habrá sido testigo de como una empresa que inicio su andadura con verdaderos propblemas (especialmente de tipo social) se convierte en una organzición avanzada, moderna y ejemplo de gestión de los residuos urbanos de Bizkaia y parte de Gipuzkoa (en la medida en que en Gipuzkoa no hay incineradora y muchos de sus vertederos están saturados). En este debate se contraponen el conocimiento técnico y el puro interés político. Así, podemos decir que lo fácil es el chismorreo político sin ningún tipo de fundamento y lo difícil (y se ha hecho) es conseguir que una empresa consiga en tan poco tiempo ser un referente europeo en la gestión de los residuos y un modelo de gestión avanzado que en otros lugares se ha tomado como ejemplo.


Para otro post dejo, qué impresión tengo sobre el sistema de incineración en general. Adelantando algo de esta reflexión me atrevo a decir que es un mundo en el que los vertederos son la peor solución (eso dice la Unión Europea) y en el que las políticas de prevención, minimización o reutilización de residuos no alcanzan "ni de cerca" la valorización del 100% de los residuos generados, las incinerados son la mejor-peor solución a la gestión de los residuos urbanos. Greenpeace no está de acuerdo con esta posición y aboga por el cierre de todas las incineradoras, aspecto que como discurso está bien pero cuando es necesario establecer alternativas viables económica y ambientalmente no ofreca una visión a medio-largo plazo. ¿ Se puede mantener que con un sistema de compostaje (donde el compost carece de una salida garantizada en el mercado) o la biometanización (donde de cada tonelada de residuo entrante la mitad acaba en vertedero) son viables a futuro?. Mi impresión es que debemos de compatibilizar diferentes sistemas y principios de gestión en la política de residuos. Los ingredientes son prevención, separación en origen, minimización, reutilización, valorización y tratamientos fín de tubo, como la incineración.. Pero no nos engañemos, la incineración a día de hoy es necesaria para dar coherencia a un sistema eficaz de gestión de residuos.

A la opinión de Greenpeace se han sumado partido políticos como Ezker Batua. Pero de este partido pseudoecologista (recordad que también se utodenominan Berdeak) no tengo nada bueno que decir...
Seguiremos el debate en términos exclusivamente ambientales, donde el chismorreo y contoneo político no tienen espacio...

No hay comentarios:

Publicar un comentario